Salida de campo. Vereda Palmas- Tona
En el municipio de Tona, Corambiente ha estado trabajando de manera constante durante aproximadamente nueve años, estableciendo un vínculo fuerte con las personas del territorio. En una conversación con la anfitriona de un taller agroecológico, esta expresó su gratitud hacia la corporación por el apoyo brindado desde el primer acercamiento. Según ella, Corambiente ha demostrado un compromiso inquebrantable, permaneciendo presente incluso en momentos difíciles, como durante la pandemia, lo que ha generado confianza y aprecio en la comunidad.
A pesar de este apoyo continuo, la anfitriona señaló que la participación en los talleres es limitada debido a dos factores importantes: la descampenización y el envejecimiento de la población. Al estar el municipio de Tona ubicado cerca de la ciudad, muchas personas, especialmente los jóvenes, optan por trasladarse a las zonas urbanas en busca de oportunidades laborales y mejores condiciones de vida. Este fenómeno hace que solo visiten ocasionalmente las fincas, reduciendo su involucramiento en las actividades rurales.
A pesar de estos desafíos, las personas que participan en los talleres muestran un alto nivel de compromiso con las actividades propuestas por Corambiente. Sin embargo, uno de los retos centrales en el marco de la práctica profesional consiste en encontrar estrategias para fomentar una mayor participación de la comunidad en estas actividades. Esto incluye trabajar en el fortalecimiento del arraigo de las personas con su territorio.
Fotogalería

En este taller participaron siete mujeres, un hombre, la nieta de uno de los asistentes y el hijo de una de las mujeres, lo que dio lugar a un grupo diverso en cuanto a edades y roles familiares. Sin embargo, se pudo observar que la mayoría de las mujeres presentes eran personas de la tercera edad, lo cual es un reflejo del envejecimiento de la población rural en esta zona y de cómo las mujeres mayores continúan siendo un pilar fundamental en las actividades comunitarias y agroecológicas.
En esta ocasión, tuve el acompañamiento de mi compañera Manuela, quien realizó una actividad utilizando la imagen de un esqueleto humano, a través de esta herramienta visual, explicó cómo ciertos alimentos contribuyen al fortalecimiento de diferentes partes del cuerpo, como los huesos, músculos y órganos.
Un aspecto muy positivo de esta dinámica fue que los alimentos mencionados como beneficiosos para la salud son cultivados en la región, lo que no solo los hace accesibles para las participantes, sino que también refuerza la importancia de la agroecología como una herramienta para mejorar la calidad de vida.
La receptividad de las personas hacia la actividad también pone de manifiesto la necesidad de continuar incorporando metodologías prácticas y visuales en los talleres, ya que estas ayudan a mantener el interés, facilitan el aprendizaje y fomentan la apropiación del conocimiento.
En el taller, en colaboración con la ingeniera agroecológica Valentina , se llevó a cabo una actividad práctica centrada en el manejo y enriquecimiento de abonos orgánicos. Durante la jornada, se realizó la entrega de unos elementos menores que son fundamentales para optimizar la preparación de estos abonos. Además, cada uno de los participantes recibió un kit especialmente diseñado para que pudieran replicar lo aprendido en sus hogares. Como parte del seguimiento, se les asignó la tarea de enviar fotografías de los resultados obtenidos, lo cual busca fomentar la apropiación del conocimiento adquirido y verificar la implementación de las prácticas enseñadas.
Junto con la entrega de los elementos menores, se realizó una demostración de la preparación de diferentes tipos de abonos utilizando insumos disponibles en las fincas de los participantes. Esta actividad tenía como objetivo principal incentivar a las personas a poner en práctica estas técnicas. Se destacó la importancia de aprovechar al máximo los recursos locales para minimizar costos y reducir la dependencia de productos externos, contribuyendo así al fortalecimiento de la agroecología en la región.
En esta ocasión, mi participación se centró en brindar apoyo logístico a las actividades realizadas por mis compañeras y en llevar a cabo una observación participante. Este rol me permitió comprender mejor la dinámica de los talleres y cómo las personas asistentes interactúan con los conocimientos compartidos.

